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11 diciembre 2008

Santa Pola conmemora la Venida de la Virgen de Loreto


Como es tradicional, cientos de santapoleros desafiaron al frío para recibir en el puerto a la Virgen de Loreto como cada 10 de diciembre, conmemorando la Venida de nuestra patrona en el año 1643. Échale un vistazo al video para conocer más sobre este acto.

01 diciembre 2008

La ONG Icnelia inaugura la escuela Virgen de Loreto en Nicaragua y lleva la imagen de nuestra patrona



La tercera expedición de la ONG Icnelia a Nicaragua tenía un aliciente especial para nosotros, un plus que iba a superar el buen sabor de boca que nos dejaron las dos anteriores. Para José Miguel Zaragoza y para mí, embajadores de Icnelia en esta ocasión, iba a suponer una expresión de santapolerismo. Éramos más que nunca orgullosos portadores de la solidaridad de nuestro pueblo con las gentes de Nicaragua.

La escuela Virgen de Loreto ha sido financiada con la aportación de muchos conciudadanos a través de la campaña “¿Te sobra un céntimo? A ellos les falta”, que desarrolló Icnelia el año pasado con su hucha gigante y las pequeñas distribuidas en los comercios. La respuesta de nuestra gente fue firme y decidida. En pocos meses se recaudaron los 800.000 céntimos de euro que costaba construir la escuela.

A través de nuestra contraparte en Nicaragua, el Proyecto de Educación del Vicariato de Bluefields del que formaba parte hasta hace no mucho el padre Miguel Ángel García, se eligió construir esta escuela en una de las comunidades más alejadas de la ciudad y de más difícil acceso, y por tanto de mayor necesidad de ayuda. Se llama El Jabillo.

Llegar hasta allí ya supone toda una aventura. Si medimos en línea recta la distancia entre Bluefields y la comunidad de El Jabillo, no habría más de 60 kilómetros. Sin embargo, no existen carreteras, ni siquiera caminos por los que pueda transitar un vehículo 4x4. De esa manera, calculamos que recorrimos más de 100 kilómetros durante cuatro días para llegar a nuestro destino. Fueron cuatro horas de navegación en panga por la bahía de Bluefields y remontando el río Torsuani. Ya pisando tierra nos esperaban catorce horas montados en las bestias a lo largo de cuatro etapas, haciendo escala en las comunidades de El Gorrión, El Progreso y Monte Creek.

Fue un camino no exento de complicaciones, aunque por suerte no tan enlodado como en años anteriores. En la expedición icneliana nos acompañó trabajando mano a mano nuestro inseparable Óscar Chavarría, uno de nuestros hombres en Nicaragua. Además, en cada etapa nos dejábamos llevar por los baquianos (guías) de cada comunidad, que conocen bien los senderos y hacen el recorrido casi siempre a pie. Están bien acostumbrados a esta dura vida de la selva.

 

El viaje de la virgencita

La última etapa hacia El Jabillo fue especialmente dura. Nos guiaban Juan y Javier, encargados asimismo de custodiar la imagen de la Virgen de Loreto que traíamos desde Santa Pola. La figura fue donada por María Asunción Ruiz y es obra de la artesana Úrsula Orts. Fue bendecida en Santa Pola el día de la patrona de 2007 y su destino era la escuela que lleva su nombre. Daremos pocos detalles sobre su periplo de 15.000 kilómetros, porque esto merece un capítulo aparte.

Fueron más de seis horas a lomos de bestia cruzando la selva. Especialmente complicada fue la ascensión de un cerro empinado y de duras rampas que, huérfano de nombre, nos atrevimos a bautizar como “Monte Santa Pola”, nombre que para orgullo nuestro ya utilizan los lugareños. Tampoco podré olvidar la nutritiva agua de esos cocos que encontramos a media hora de llegar, cuando nuestras reservas de comida y agua ya eran sólo un recuerdo.

Y antes de caer la tarde llegamos exhaustos por fin a nuestro destino. El refrescante meandro de un río nos abrió sus brazos para curarnos las heridas de lodo y recuperar nuestro pulso. Los vecinos de El Jabillo nos recibieron con una suculenta comida, cómo no, a base de gallopinto (el plato por excelencia compuesto por arroz y frijoles), tortillas de maíz y un agradable fresco de cereal.

Fue ahí cuando empezamos a conocer a nuestros amigos de la directiva de la comunidad y del patronato escolar. Los nombres de referencia son Mario Abarca y Juan Alberto Cabalset, delegados de la Iglesia, Donald Guzmán, el activo presidente del patronato, y José Andrés Méndez, el maestro. De las 48 familias que forman la comunidad -casi todas dedicadas a la agricultura de subsistencia-, sólo 20 niños han ido este curso a la escuela. Como nos cuenta Donald, nadie pensaba que serían capaces de conseguir la escuela nueva, para ellos ha sido un sueño hecho realidad, y están convencidos de que esto reactivará los ánimos de muchos padres que llevarán a sus hijos a estudiar el próximo año, a pesar de tener que caminar hasta una hora y media desde sus casas. Nos dimos cuenta enseguida de que el proyecto había salido adelante gracias a su interés por hacerlo posible, contra viento y marea, y esto nos convence más todavía de la elección realizada.

 

Emotiva inauguración

La mañana del viernes 14 despertamos pronto para ingerir un desayuno que nos reservaba una agradable sorpresa para acompañar al gallopinto: ¡¡huevos fritos!! A las 8:00 estaba previsto el inicio de la inauguración de la escuela Virgen de Loreto. Lo primero fue instalar el rótulo que nos hizo Studio 17 para dejar constancia de la huella santapolera en el lugar. Ya dentro de la escuela, los niños y niñas nos recibieron cantando el himno nacional nicaragüense. La escuelita sigue el mismo patrón que la que construímos el año pasado en El Progreso, la “Mari Carmen”. Hecha con madera de nancitón, es una obra sólida y espaciosa, con buena iluminación natural y, por supuesto, vistas al bosque.

El curso escolar ya ha terminado, así que la “Virgen de Loreto” se estrenará en febrero de 2009. Quedan algunos detalles por acabar, como el corredor exterior y la pintura, pero ya está lista para ser usada. Además, pensamos incorporar algunas mejoras, como la canalización de agua potable hasta el centro.

Los niños se mostraban tímidos, desconfiados, como suele ser habitual en estos casos. Pero pronto nos los ganamos gracias a las chimbombas (globos) que la concejalía de Turismo de Santa Pola nos ofreció. ¡Nada como un globo para hacer un amigo! Así decoramos el interior de la escuelita y nos ganamos la confianza de sus aplicados alumnos, que nos regalaron algunos juegos en los que, claro, no nos quedó más remedio que participar y provocar sus risas. Uno de los momentos más emotivos fue cuando leímos la carta que el padre Miguel Ángel les envió con nosotros. Por allí le extrañan mucho. Su labor es muy reconocida.

Finalmente les hicimos entrega de la réplica de la Virgen de Loreto, que desembalamos cuidadosamente en la escuela ante la curiosidad de todos. La virgencita causó admiración a pequeños y mayores y podemos asegurar que será custiodiada con cariño por los habitantes de El Jabillo, que consideran un verdadero lujo ser portadores de una imagen mariana que velará por la salud y la educación de sus niños.

 

Dibujos para Santa Pola

Entregamos a todos los niños los dibujos que sus compañeros de todos los colegios santapoleros les habían dedicado a través del proyecto “Icnelia Conciencia” en el otoño de 2007. ¡Qué grata sorpresa para ellos saber que les conocían, que sabían de ellos, que no estaban olvidados en el ombligo de la selva! Así que les pedimos su contestación en forma de dibujo y saludo, que entregaremos a los niños de Santa Pola.

Y no podíamos acabar sin la última sesión de fotos. Todos y cada uno de los alumnos de la escuela “Virgen de Loreto”, con nombres y apellidos, fueron posando ante nuestro objetivo para ser presentados en sociedad ante todos los santapoleros en un acto que Icnelia está preparando para dar a conocer la experiencia de este singular viaje.

Todos juntos, acompañados de los directivos de la comunidad, compartimos esa foto de familia que hoy adorna la portada del Escenas y que recordaremos por siempre como un momento inolvidable en nuestras vidas. En las manos de los niños, quince letras que muestran el sentimiento de las gentes de El Jabillo ante unas personas a las que no conocen, pero que ya forman parte de su corazón: “Gracias, Santa Pola”.

Como era inevitable, nos entretuvimos más de lo previsto. Eran las 11:30 y nos esperaban más de siete horas de cabalgada para regresar a El Gorrión, con la seguridad de que se nos haría de noche en la selva para llegar a nuestro destino. Pero eso es otra historia.

Editorial: "Orgullo de santapolero"


No os podéis hacer una idea de lo que el nombre de Santa Pola significa para muchas personas allá en las lejanas tierras de Nicaragua. Santa Pola es sinónimo de solidaridad, de ayuda, de hermanos, de amigos. Gente que jamás estuvo aquí, que jamás antes supo de nosotros y que no sabría situarnos en un mapa, es consciente ahora de que su bienestar tiene mucho que ver con ese nombre.
Empezamos el año pasado con la escuela “Mari Carmen” en El Progreso, fruto de la aportación anónima y desinteresada de una familia de nuestro pueblo. En el viaje que recientemente realizamos a Nicaragua tuvimos la ocasión de inaugurarla con todos los honores. Y de los niños y los mayores de El Progreso surgían espontáneamente dos expresiones: “Gracias, Mari Carmen” y “Gracias, Santa Pola”. El sueño de muchos se ha hecho realidad. Ahora tienen una escuela digna donde quienes serán el futuro de la comunidad pueden formarse gracias a la colaboración entre Icnelia y el Proyecto Educativo del Vicariato de Bluefields.
Este mismo verano fueron las fisioterapeutas y matronas del hospital de Bluefields quienes recibieron un taller de formación gracias a la financiación de los socios y colaboradores de Icnelia. Y esa labor va a tener continuidad muy pronto a través de nuevos cursos de formación, todo ello destinado a mejorar la salud de los pacientes y las condiciones laborales de los profesionales.
Son ya muchos los pequeños proyectos que hemos desarrollado en la ciudad de Bluefields y sus comunidades, en la costa Atlántica de Nicaragua. Cosas que parecen tan insignificantes como aporte de medicamentos, ayuda médica, becas de estudio, mejora de las comunicaciones... En realidad son una nueva vida para muchas personas.
Y no sólo debo destacar la labor de la ONG Icnelia. Son muchas personas en Santa Pola las que han apoyado la labor misionera del padre Miguel Ángel García a través de la Junta Mayor de Cofradías, de la Parroquia, a título personal... A todos ellos también nuestro reconocimiento.
Con la inauguración de la escuela “Virgen de Loreto” en la lejana comunidad de El Jabillo, un lugar de gran dificultad de acceso a la que sólo se puede llegar después de varios días cruzando la selva, hemos cumplido el reto que nos marcamos hace un año: llevar el nombre de nuestra patrona hasta Nicaragua con la colaboración solidaria de todos los santapoleros.
Pero no solo eso, sino que también hemos llevado el alma de nuestro pueblo, el espíritu y la fe de todos los santapoleros. Desde el 14 de noviembre de 2008, la Virgen de Loreto está presente en la selva nicaragüense. Hasta allí llevamos en su primera peregrinación la talla de la patrona que nos donó María Asunción Ruiz para que velara por los niños de la escuela. Y en ese largo y tortuoso recorrido en su compañía, tuvimos el orgullo y el honor de ser custodios y enviados para entregarla a sus nuevos súbditos: las gentes de El Jabillo.
Debéis saber que a 15.000 kilómetros de distancia de la capilla del Castillo la Virgen de Loreto es visitada cada día por sus nuevos hijos, como lo hacemos nosotros, para contarle sus alegrías y sus penas, para pedir salud y trabajo para los suyos. Que cada ocho de septiembre nos hermaneremos en una celebración en honor a nuestra patrona. Que nuestros hermanos de El Jabillo velarán por ella.
Si algún día pensáis en emprender un viaje espiritual y os atrevéis con la aventura de cruzar la selva, El Jabillo puede ser un nuevo camino de peregrinación para los santapoleros. Le doy gracias a la Virgen de Loreto por haberme elegido para este inmerecido honor. Y por supuesto que seguiremos ayudando a las gentes de El Jabillo a mejorar su vida cada día, a ser dignos del manto protector de nuestra patrona.

José Juan López
Director